Taller de motivación a la escritura

¿Qué quiere saber el lector sobre Economía?

La información sobre la economía es casi tan importante como la economía misma.

Los lectores buscan información veraz, precisa, confiable y que se entienda.

¿Qué buscan los diarios y las revistas especializadas?

En primer lugar buscan vender. Y para hacerlo de manera más masiva necesitan acercar la información al lector (mientras más, mejor) para que no se quede en el limbo del tecnicismo, en lo inhumano de la cifra.

Por eso estos medios buscan profesores, economistas, expertos que les ayuden a interpretar los efectos de los problemas económicos, que diagnostiquen sus causas (presentando sus antecedentes) y prevean soluciones.

Buscan cumplir con la consigna de informar, pero basándose en el análisis y la interpretación de los hechos.

 

¿Cómo presentan los diarios la información económica?

Intentan hacerlo con un formato más ágil, de lecturas rápidas, claras, concisas, que vayan al grano, que no circunvalen el hecho, sino que lo afronten y aporten con una luz. También, utilizan herramientas que facilitan la lectura, usan infografías e ilustraciones en color para entender mejor la realidad, columnas de especialistas y nuevos géneros periodísticos.

¿Qué requisitos deben tener los textos que escribamos?

Deben siempre proponer una hipótesis sustentada con estudios, datos, cifras, testimonios, citas de expertos, todo lo que nos ayude a argumentar nuestra idea. El texto parte de un puerto y debe llegar a otro puerto.

La idea (hipótesis) debe proponer una visión interesante y distinta de algún hecho. Deben plantear una mirada original y propia del autor. Evitar los clichés y los lugares comunes.

Los temas deben estar bien delimitados: no vamos a escribir sobre generalidades. Los temas grandes como pueden ser: migración, medioambiente, política económica, desarrollo industrial, emprendedores, etc. debemos aterrizarlos en pequeñas temáticas concretas.

Las citas, estudios y cualquier información externa que usemos deberá ser atribuida a la fuente.

Se requieren textos arriesgados, atrevidos, no aburridos. Para lograrlo deben tener una postura clara. No es error la subjetividad. El error es la opinión que no tenga un piso de información.

Deben estar escritos en un lenguaje claro y comprensible

Nunca deben perder el eje, el norte del cual partieron. Cuando terminen de escribir el texto, deben volver a su pregunta original y verificar si fue contestada. Lo recomendable es siempre escribir el título antes que el texto, porque así no nos saldremos del eje previsto.

Otra vez: La opinión debe estar sujetada a la información. Siempre.

Deben manejar temas actuales o históricos pero ligados de alguna forma al presente. Partir de una coyuntura siempre será más interesante que escribir sobre hechos desligados de la actualidad.

Nosotros no debemos ser los protagonistas del texto. El protagonista es el tema en sí mismo y los personajes que de él se desprendan.

Vamos a escribir análisis y no simples columnas de opinión: la diferencia básica es que el análisis sustenta la postura del articulista en información relevante, en contextualizaciones, en la asociación de hechos. El analista echa luz sobre los temas, profundiza, interpreta y saca conclusiones. El columnista de opinión argumenta su postura basándose en su propia opinión. Se sostiene en sus propios criterios.

Veamos estos ejemplos.

Emilio Palacio

Camilo, el matón (título no se sostiene, porque no revela hechos que lo demuestren que Samán es un matón)

(la columna de opinión por la casi va preso)

Los pelucones de Alianza PAIS son como su Jefe: gritan, insultan, pero mandan a otro a que muerda (opinión sin hechos que la respalden).
Al menos el inefable Alberto Acosta peleó alguna vez en las calles por lo suyo. Camilo Samán en cambio vivió siempre en la burbuja de los aniñados, de fiesta en fiesta, agarrado de algún amigo que lo ayude a sobrevivir en su cómoda vida en la vía a Samborondón. (opinión sin hechos que la respalden).
Por eso el matón Samán (insultos sin argumentos legales basados en hechos) no fue ayer a las instalaciones de este Diario para reclamar. Mandó a sus guardaespaldas. A los de abajo, a señoras que no tenían ni idea de qué hacían allí. Él, como buen pelucón, permaneció a buen recaudo, esperando a que le reportaran por teléfono.
¿Pero qué hay detrás de todo esto? Ustedes ya lo saben (asume que el lector piensa como él). Es la desesperación de un hombre que de la noche a la mañana se convirtió en un revolucionario próspero y al que, claro, le molesta que la prensa le diga las verdades.
Es la desesperación de un Gobierno corrupto (sin pruebas, sin hechos) que quiere desviar la atención y sembrar el pánico. Para que nadie hable más de Fabricio Correa. Que no se hable del Mono Jojoy. Que no se diga nada de sus vacaciones en Cuba (no especifica quién se fue de vacaciones a Cuba ni dónde está la corrupción en esto), de las casas que vuelan (se refiere a las casas del Miduvi, no tiene nada que ver con la idea anterior), de su jet privado, de su chef belga, de su jacuzzi en el Ministerio del Litoral (asume que el lector sabe de quién habla).

Correa comenzó insultando. Algunos (¿a quiénes se refiere?) creyeron que era teatro, pero luego comprobaron que el Gran Jefe goza, se complace y vuelve a la vida cuando denigra. Es su manera particular de elevar su autoestima, que de otro modo andaría por los suelos.

El caso es que por estos motivos algunos ingenuos (¿de quiénes habla?) concluyeron que era un asunto de personalidad. Pero no es así. Hay mucho más de fondo. El poder está contaminado por una mafia que está dispuesta a utilizar cualquier método para seguir disfrutando de los fondos públicos.

Problemas: generalidades, insultos, desorden en la presentación de las ideas. Argumentos basados en su propia y única opinión. Ningún hecho, ninguna contextualización, ninguna interpretación a partir de algo concreto.

Columna escrita para desprestigiar.

Lo que sí queremos hacer:

Elegí algunas columnas de opinión escritas por profesores de distintas universidades y publicadas en medios de comunicación del país y de fuera. De cada una rescatemos sus valores: claridad, nuevos ejes, didáctica, información al servicio de la opinión, interés, humor, profundidad.

Fútbol y economía (escrito por Ángel Ubide, investigador visitante del Peterson Institute for International Economics en Washington).

Tras más de dos décadas compaginando el análisis económico con la portería (y, recientemente, el banquillo de entrenador), he llegado a la conclusión de que el fútbol y la economía tienen mucho en común. En ambos casos se trata de administrar recursos escasos (la plantilla de jugadores) para reaccionar contra eventos inesperados (la estrategia y jugadores del rival, el terreno de juego, los errores del árbitro, la climatología) y tratar de maximizar el resultado final. En algunos casos se compone el equipo ideal y las rachas de victorias se suceden. Pero un día llega la gran derrota, tras la cual se abre un periodo de introspección, se recupera a los lesionados, se trata de elevar la moral, se despide al entrenador y se cambia de sistema de juego, tratando de adoptar los sistemas victoriosos.

En fútbol y en economía se administran recursos escasos para reaccionar ante eventos inesperados.

Es decir, lo mismo que ha sucedido con la economía mundial en los últimos tres años. Tras un largo periodo de bonanza económica y euforia financiera, donde se creía haber eliminado prácticamente las fluctuaciones cíclicas gracias a la maestría de los dirigentes económicos, la crisis de los últimos años ha representado, para muchos, la gran derrota del statu quo económico imperante. Y tras la derrota se ha abierto el periodo de reflexión, se está recuperando a los muchos lesionados (las instituciones financieras), tratando de elevar la moral (el G-20 se afana en comunicar que la recuperación esta ahí y el estímulo de política se mantendrá todo lo que sea necesario), despidiendo a los entrenadores (muchos políticos están sufriendo el impacto de la crisis en las encuestas, y múltiples dirigentes privados han sido reemplazados, por mucho que se hable de riesgo moral) y cambiando el sistema de juego (tanto los conceptos económicos generalmente aceptados como la legislación).

Igual que la victoria de Hungría sobre Inglaterra enterró para siempre el sistema futbolístico WM en los años sesenta, la crisis de 2007-2009 ha cuestionado algunas verdades económicas hasta ahora consideradas casi dogmáticas. Por ejemplo, el uso de la política fiscal como instrumento de política económica anticíclica. Algo hasta ahora denostado por el consenso económico y considerado de dudoso impacto, los paquetes fiscales adoptados por el G-20 han sido un elemento fundamental de la recuperación económica de este año y, si se combinan con paquetes de reforma de medio plazo que estabilicen las finanzas públicas, podrían ser verdaderamente efectivos y pasar a formar parte del arsenal aceptado de respuesta anticrisis. Pero, como los cambios de sistema de juego futbolísticos, estos cambios de sistema de juego económico acarrean consecuencias. Si los Gobiernos quieren poder usar la política fiscal de manera efectiva durante las crisis, deberán acumular superávit durante los periodos de bonanza. La política fiscal es altamente asimétrica. Vean el caso de España, ahora con un déficit de dos dígitos. ¿Se imaginan cuál habría sido la reacción política y de los agentes sociales si el Gobierno hubiera anunciado en los años previos a la crisis, cuando la economía estaba creciendo a toda velocidad, un objetivo fiscal de un superávit del 5%-10% del PIB, algo que, desde el punto de vista cíclico, no hubiera sido de ninguna manera disparatado, ya que la economía española llevaba años creciendo bastante por encima de su potencial?

Cierre: La madre de un compañero mío en el Real Zaragoza alevín no paraba de gritar “arriba los corazones”. Su apoyo era importante, pero sin el esfuerzo y los cambios estrategicos no hubiéramos remontado partidos ni ganado finales. Países como España, uno de los más damnificados por esta crisis, deben replantearse muy seriamente su plan económico de medio plazo, más allá de las llamadas al optimismo y los remedios puntuales. Es urgente.

Fortalezas:

  1. Esto sí es un análisis.
  2. Ángulo novedoso, propuesta interesante y propia, es un texto de autor
  3. El texto tiene ritmo, es ágil, no es aburrido
  4. Pone ejemplos y las comparaciones son lógicas y certeras
  5. Buen cierre.Otros ejemplos:

    http://www.ieco.clarin.com/economia/ano-Obama-sucedio_0_97500002.html

    http://www.americaeconomica.com/index.php?noticia=4636&name=MERCADOS%20Y%20FINANZAS

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1315412

http://www.economist.com/node/17249486

Ejercicio

Cada uno y utilizando las diferentes secciones de los diarios que les voy a entregar, debe proponerle al taller ejes novedosos para escribir columnas de opinión. Escribirán un texto corto, de dos o tres párrafos, sobre el tema y el eje elegidos, lo leerán en voz alta y la clase determinará si el eje propuesto es interesante y novedoso. Y si, a partir de él, es posible hacer un análisis más profundo.


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